Cómo comprar títulos y acciones

Dos términos que salen con frecuencia en el el mundo del trading son títulos y acciones. Algunos analistas los usan indistintamente, mientras que algunos traders parecen preferir uno por encima del otro.

What is Stock Trading

Dicha jerga confusa es el resultado de décadas de exclusividad de mercado. Pese a que la tecnología ha abierto las puertas del mercado de valores al público, hay una barrera lingüística que todavía impide que los recién llegados se integren.

Las palabras "títulos" y "acciones" pueden usarse indistintamente, pero tienen una clara diferencia. Un título es un término general para todos los certificados de propiedad, mientras que la palabra acción se usa para indicar un certificado de titularidad de una corporación específica.

Por ejemplo: Billy tiene 200 títulos. Para ser específicos, tiene 100 acciones de Apple y 100 acciones de Microsoft.

Ahora que hemos aclarado esto, es hora de determinar qué significa tener títulos. Hay dos razones principales para comprar un título. La primera se llama inversión. Adquirir acciones en una empresa a efectos de inversión significa que deseas ver cómo la empresa crece y tiene éxito. Es un método para insuflar capital a una empresa con la esperanza de que se desarrollará y expandirá, lo que a su vez incrementa el valor de tus acciones.

La inversión requiere que el trader mantenga sus acciones durante un largo período de tiempo, lo que significa que no es un método para todo el mundo. Aquellos que deseen ganancias a corto plazo, compran un título con propósitos especulativos. La especulación es exactamente lo que sugiere la palabra: un trader especula acerca de si el valor del título subirá o bajará, y basa sus adquisiciones en dicha especulación. Un especulador vende sus acciones cuando el precio se incrementa, independientemente de su posible efecto sobre la empresa.


Ventajas de ser un accionista

Las acciones tienen otros propósitos aparte de operar con ellas por beneficios. Tener acciones en una empresa te otorga el título de accionista, y este título viene con sus propias ventajas y riesgos. Las ventajas y riesgos de ser un accionista dependen del tipo de título que hayas comprado.

Cuando los traders hablan sobre títulos, normalmente se refieren a acciones ordinarias, ya que son el tipo de títulos más frecuentemente negociado. Tener acciones ordinarias generalmente le aporta al accionista la autoridad para votar en las elecciones a la junta, dándole cierto grado de control sobre la empresa.

Arte de derechos de voto, algunas acciones ordinarias le reportan al accionista una porción de los beneficios de la empresa. Este retorno sobre la inversión se denomina rentabilidad por dividendo. La rentabilidad por dividendo de las acciones ordinarias fluctúa dependiendo de los beneficios de la empresa, lo que hace que este tipo de título sea bastante arriesgado, especialmente cuando tienes acciones de empresas que no tienen un registro establecido de desempeño.

Aunque las acciones ordinarias tienen una alta rentabilidad por dividendo, los accionistas ordinarios sufren el inconveniente de estar al final de la lista de prioridad en caso de que la empresa entre en bancarrota. En caso de bancarrota, la empresa paga primero a los acreedores, bonistas y accionistas preferenciales, antes de devolver la inversión a los accionistas ordinarios. Dado que una empresa en bancarrota no dispone de muchos activos para empezar, los accionistas ordinarios generalmente no recobran nada.

El segundo tipo de título es la acción preferente. Este tipo de título normalmente no otorga la autoridad para votar, y su rentabilidad por dividendo es fija en contraste con la de las acciones ordinarias. Las acciones preferenciales son menos volátiles, lo que significa que contienen menos riesgos al coste de ser menos rentables. Como se mencionó antes, en caso de que una empresa entre en bancarrota y posterior liquidación, a los accionistas preferentes se les devuelven primero sus inversiones.



Convertirse en accionista

Considerando las ventajas de poseer títulos, podría ser tentador apuntarse a ello directamente.

Sin embargo, hay innumerables variables a considerar, así como una montaña de datos que digerir. Tampoco ayuda que las reglas del juego sigan cambiando y que industrias que han sido rentables unos pocos años atrás anden ahora de capa caída, o que tecnologías que se consideraban ciencia ficción hace una década ahora dominen todos los aspectos del mercado.

Aunque algunos traders optan por someterse a esta prueba de fuego, no tienen por qué pasar por ello. Los brokers existen por un motivo, y pueden facilitarte mucho la vida hasta que estés preparado para ser un accionista. Encontrar un bróker fiable es un sabio movimiento de apertura para cualquier trader que empieza. Sin embargo, redirigir toda la responsabilidad hacia el bróker de tu elección puede incapacitar tu futuro como accionista.

Aquí hay unas pocas pistas para ayudarte a que tus primeras adquisiciones te consuman un poco menos los nervios.

  • Evita las acciones muy volátiles mientras estés aprendiendo los trucos del oficio. Las ganancias pequeñas siguen siendo ganancias, y es mejor lamentarse de no haber entrado en una acción que se disparó a las nubes que terminar tu carrera antes incluso de empezar.
  • Diversifica tu cartera Incluso las empresas más estables pueden ir a la quiebra en un abrir y cerrar de ojos, si se forma la tormenta perfecta. Para reducir riesgos, distribuye tus inversiones y adquiere una diversidad de acciones en lugar de apostarlo todo a una sola empresa.
  • Estudia bien cada caso, incluso si cuentas con la ayuda de un bróker. El mercado de valores es un cementerio de empresas que no pudieron adaptarse a las necesidades y deseos siempre cambiantes de la sociedad. Mantente al día de las últimas noticias y no bajes la guardia.